Arrancan las apuestas en Burdeos

Las condiciones ideales de vendimia se hicieron presentes para la producción de un gran año, y así surgen los vinos 2015 con gran expectativa y emoción, dice Isaac Gómez Villanueva.

Durante la primera semana del mes de abril, la tranquila y romántica ciudad de Burdeos se convierte en el centro mundial de especulación y apuesta. Año con año, el evento internacional de catas de futuros es organizado por la Union de Grand Crus de Bordeaux. Más de cinco mil expertos en temas de vinos se reunen para catar, calificar y establecer un marcador de referencia de los futuros vinos de esta región.

Las catas son de vinos que aún se encuentran en su etapa de crianza en barrica, y que tardarán todavía tiempo en ser embotellados y puestos a la venta. Así es como se han manejado las ventas en Burdeos desde el siglo XV.

De primera mano, Isaac Gómez Villanueva, socio fundador de O de Vino, nos platica sus experiencias y perspectivas como comprador invitado. “Fue una jornada extenuante y enriquecedora”, expresa el especialista de su semana en Burdeos a la que asistió mediante la invitación que le fue extendida a O de Vino por parte de los negociantes bordeleses que los atienden comercialmente.

Isaac Gómez Villanueva es una reconocida personalidad del mundo de los vinos en nuestro país. Importador desde 2001, ha traído a nuestro país reconocidas bodegas como Catena Zapata, Ornellaia, Altos Las Hormigas, Susana Balbo entre otras.

Al preguntarle su opinión respecto a si México es un mercado interesante para comercializar futuros, responde: “¡Por supuesto! En México hay un nicho de mercado muy interesante formado por algunos centros de consumo con una gran cultura por el vino, y en mayor medida existe un grupo de coleccionistas privados apasionados de este tema. En México contamos con grandes especialistas y coleccionistas, impresionantes cavas y colecciones.”

Aunque también comenta: “En México somos muy sensibles al precio y a la marca, también somos un mercado en el que existe un segmento importante de consumidores que van en busca del vino más caro o la marca más reconocida, sin que sea necesariamente un reflejo de su calidad.”

Su percepción es que los vinos franceses de entry level y media gama son difíciles de vender ya que hay una gran oferta de los mismos. “También, son más difíciles de comprender por el mercado mexicano, tal vez por sus etiquetas versus otros vinos con presentaciones más modernas.”

Añade que los grandes vinos siempre serán inmunes en cierta medida,  y siempre hay una oportunidad interesante. “Hay que elegir buenas oportunidades, grandes añadas, vinos raros, escasos, y el respaldo de un gran chateau.”

Al comentar cómo es que piensa participar de estas oportunidades comerciales nos dice: “Participaremos con los grandes clásicos como Chateau Margaux por dar un ejemplo, pero nuestra visión es la de traer vinos únicos que transmitan emoción y expresen una personalidad auténtica. Todo está en el terroir, debemos darle el valor que se merece este concepto. No podemos casarnos con la uniformidad de hacer vinos iguales en cualquier parte del mundo. Por darte un ejemplo, algunos creadores que imprimen su pasión en sus vinos y dejan que se exprese el terroir fielmente son Chateau Tertre de Roteboeuf y Chateau La Violette, y hacía allá vamos.

Para terminar, le preguntamos cuál es su preferencia por los vinos franceses, a lo que nos respondió: “El vino que se preste a la ocasión y compañía, siempre es bienvenido”.